<< El tiempo se detuvo en el mismo momento en el que la filo de acero atravesaba su pecho, haciendose un hueco entre las costillas para llegar al corazón. En ese mismo intante todo cobraba sentido, durante toda su vida, no había sido capaz de entenderlo. Debía morir para dejar paso a una nueva existencia. Se fue desplomando poco a poco mientras la sangre brotaba del mismisimo nacimiento, poco a poco el peso de su cuerpo iba aumentando y se hacía más difícil el mantenerlo. ¿Por qué luchar? Lo mejor era dejar que todo acabase rápido, la transición debía ser rápida, no había tiempo para la agonia, la guerra continuaba y no había tiempo para eso … >>
Libro I
